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Jani Aguilar, inspirada por la naturaleza de Panamá.

Jani Aguilar, inspirada por la naturaleza de Panamá.

Jani Aguilar es una artista panameña. Una artista que puso alma y corazón para plasmar la naturaleza de Panamá en cada una de sus piezas, talladas a mano en madera maciza y detalladas con resina epóxica.

Desde joven Jani empezó haciendo collares y llaveros con la forma del mapa de Panamá, comenzó haciendo cosas simples, pequeñas pero representativas de su país. Poco a poco su interés por la artesanía tallada a mano, y el uso de la resina epóxica fue creciendo. Tomó varias clases de tallado en Chiriquí, fue practicando de forma autodidacta y aprendiendo de sus errores. Después, tuvo la oportunidad de tomar un curso de tallado avanzado en Costa Rica, impartido por instructores y artesanos mexicanos.

Después de haber adquirido las habilidades para poder trabajar otro tipo de piezas, lo primero que hizo fue cambiar de cepillo de dientes. Literalmente. Creó un cepillo de dientes a base de bambú con detalles en resina epóxica.

El cepillo de dientes le salió tan bien, que decidió seguir explorando; reemplazó el plástico en todas sus piezas de cuidado personal. Además de crear cepillos de dientes, creó también peines de madera, peinetas, etc.

El talento de Jani se alinea perfectamente con su conciencia ambiental, de cuidado y preservación del planeta, su propósito es disminuir su consumo personal de plásticos, y ofrecer a otros/as la oportunidad de hacerlo también, al mismo tiempo que adquieren piezas únicas y hechas a mano.

Basta con hablar cinco minutos con Jani para entender que lo que a ella la mueve es la naturaleza, y sobre todo la naturaleza de Panamá. “Panamá es increíble, tal vez no mucha gente lo sepa, pero lo es”. Ella trabajó durante tres años en el sector del turismo, todavía lo hacia hasta antes de la pandemia. Vivía en Santa Catalina, donde trabajaba en una agencia de buceo. Jani nos cuenta con mucha emoción la vez que salió a bucear y vio cinco tiburones ballena al mismo tiempo. Se encontró con ellos frente a frente y nadó con ellos. El momento que volvieron a tierra, lo primero que hizo fue crear una pieza, un cuadro, su primer cuadro, para la agencia de buceo. Después creó piezas como relojes de pared tallados a mano, con la figura de los tiburones ballena que se quedaron grabados en su mente.

 
Jani recorrió Panamá de punta a punta, y nunca paró de crear. Cada lugar que visitaba era una fuente de inspiración para sus creaciones. A causa de la pandemia, Jani tuvo que volver a instalarse a la ciudad de Panamá, pero siguió trabajando. Nos cuenta que después de haber visto tanta belleza natural, la lleva impresa en la menta y grabada en el corazón.

Las piezas de Jani son especiales, son únicas, distintas, y sobre todo cargan una energía particular. Las personas que desean adquirirlas lo hacen con una intención, lo hacen con propósito. Según Jani, sus clientes son aquellos que se identifican con la naturaleza, con la tierra, con Panamá, con los animales, y con la vida silvestre. “Es como un lenguaje con el que uno puede comunicar sin necesidad de hablar” dice Jani.

A continuación, seleccionamos tres historias que Jani compartió con nosotros. Se tratan de pedidos especiales que han marcado e inspirado mucho su trabajo.

El Joyero de Madera

Esta pieza fue un pedido especial de una clienta, alguien que admira mucho el trabajo de Jani. Ella le pidió que creará la caja en la cual se cargarían los anillos de matrimonio para su boda. Le pidió que el diseño sea uno con el estilo de Jani. Jani nos cuenta que ella sintió se sintió parte del proceso, compartió la felicidad y el amor de la pareja, y logró plasmarlo en una pieza.

Los Relojes

Jani trabajó en un reloj único para una pareja. Ellas querían plasmar uno de sus más grandes sueños en la pared de su casa para mantenerlo vivo. Soñaban con tener un velero, que llevaría por nombre Nautilius, y recorrer el mundo en él. Le pidieron a Jani que creará un reloj en el cual se pudiera ver un velero en un lugar que es muy simbólico para ellas en la Polinesia Francesa. El resultado las conmovió tanto a ellas como a Jani, quien una vez más, se sintió privilegiada de que su arte pueda reflejar sueños, deseos, y cosas tan íntimas sobre la vida de dos personas.

Otra historia que vale la pena contar, es un pedido especial que le hicieron a Jani, una vez más, se trataba de una pareja. La pareja estaba en vísperas de boda, y ella decidió encargarle a Jani, un reloj para plasmar el lugar donde el novio le había pedido matrimonio a ella, en playa Venao, sobre la playa, al lado de un columpio. El reloj lleva como nombre: “El comienzo de nuestro tiempo juntos”. Jani cuenta que ella recordará cada uno de estos pedidos, por siempre. “Cada vez que vean el reloj en su sala, ellos recordarán ese momento.”

“Lo que más me gusta de este trabajo es lograr conectar lo que yo siento con las personas. El arte para mí es un sentimiento, y el poder conectarlo con las personas es increíble, es un privilegio.” Concluye Jani, con emoción. 

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